sábado, 26 de junio de 2010

Como tú.

En mi obsesión de ser como tú; he empezado a beber café solo. A vestirme con camisas del mismo color que las tuyas. He decidido afeitarme los días pares como tú. Comprarme un coche como el tuyo y buscarme una casa en tu urbanización. A pesar de todo, sé que nunca llegaré a ser como tú. Pero me parezco tanto a ti que he conseguido que a veces me cuentes tus secretos como lo haces al espejo.

3 comentarios:

  1. Pura "reflexión".
    Abordas de una forma original un tema recurrente.
    Un abrazo

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  2. ¿No será que quieres saber demasiado?

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