viernes, 22 de octubre de 2010

El y Ella.

Él se enamoró de sus ojos estrellados.

Ella le dedicó una mirada fugaz.

Él quiso pedir un deseo pero sólo pudo desearla a ella.

Ella se fue sin dejar estela.

Él se estrello para siempre.

Desde entonces, Ella parpadea.

7 comentarios:

  1. Tienes mucha magia, Rufino, para crear historias de amor

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  2. Me apunto para buscar estrellas...
    Un abrazo Rufino

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  3. ¡Extraordinario microrrelato de miradas y estrellas en un parpadeo! :]
    ¡mUCHos salUCHos de UCH! :]

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